Cómo construimos los cálculos.
1. Fórmula visible
Siempre que aporta valor, la página explica la fórmula principal utilizada. Las operaciones se ejecutan en el navegador y los resultados cambian con los datos que introduces.
2. Supuestos explícitos
Una calculadora simplifica la realidad. Por eso mostramos supuestos relevantes, como tasas editables, periodicidad, días considerados o prestaciones mínimas utilizadas.
3. Fuentes en herramientas sensibles
Cuando una herramienta depende de reglas laborales, fiscales o similares, incluimos referencias oficiales disponibles y una fecha de actualización. Aun así, las normas pueden cambiar y el usuario debe verificar la vigencia para decisiones importantes.
4. Privacidad por diseño
Las calculadoras actuales no necesitan una cuenta. Los datos escritos en los formularios se usan para realizar el cálculo en la interfaz y no están diseñados para guardarse en una base de datos.
5. Revisión antes de publicar
Probamos resultados con casos sencillos, valores límite y escenarios representativos. Si una fórmula requiere criterios que no pueden resumirse con seguridad, preferimos explicitar la limitación.